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Fotografía de retrato y viajes

Las claves de la fotografía de retrato de viaje

La fotografía de viaje consiste principalmente en documentar culturas, y como puedes imaginar, el ser humano es la piedra angular de cualquier cultura. Por lo que si quieres dedicarte a ello, vas a tener que dominar la fotografía de retrato. Y para ello, no basta con saber hacer buenos retratos y controlar la luz como harías en una sesión cualquiera, sino que además vas a tener que aprender a conectar con personas que muchas veces ni hablan tu idioma. De modo que vas a tener que superar esa barrera de la timidez si quieres conseguir capturar el alma de tus sujetos y la esencia de su cultura.

1. Conoce a las personas y fotografiarás su alma

Desde mi punto de vista, si queremos conseguir buenas fotos de retrato, lo primero que debemos hacer es trabajar sin cámara. ¿A qué me refiero con esto? Pues a que antes de sacar la cámara, te tomes un tiempo para interactuar con la gente. Sonríe y muestra interés por su cultura, pregúntales por su vida… En definitiva, ¡conoce a tus sujetos! Estas conexiones, además de ser lo más bonito de viajar, te van a permitir conseguir expresiones mucho más naturales y auténticas. Mucha gente comete el error de bajar del coche, cámara en mano, y empezar a acribillar a fotos al primero que pasa. Esto, que a mi parecer es una falta de respeto, genera incomodidad y desconfianza en la gente local, provocando que muchos no quieran posar para ti, y en el caso de que hayas pagado por la visita, posaran de mala gana.

Además, he de decir que gracias una sonrisa, a mi cámara y a enseñar después las fotos, he conseguido, en muchas ocasiones, romper la barrera del idioma, y conectar de una forma muy especial con la gente local. Esto me ha permitido entender más y mejor su cultura. Y es que conocer sus historias es la mejor forma de sumergirte en la cultura local. De hecho, es posible que al sentir tu interés por su cultura, la gente te muestre cosas a las que, de otro modo, jamás habrías accedido y, por lo tanto, tampoco habrías ni conocido ni fotografiado.

También puedes aplicar la «ley del espejo», que viene a decir algo así como que la gente muestra una expresión parecida a la tuya. Vamos, que si tú sonríes, van a tener tendencia a sonreír. Esto es súper útil cuando queremos conseguir otro tipo de expresiones. Por ejemplo, si tardas en hacer la foto y miras a tu sujeto fijamente, este se va a empezar a molestar y, en consecuencia, terminará mostrando una expresión más dura. Esta técnica funciona genial cuando queremos sacar a hombres como tipos duros.

Aquí te dejo un ejemplo para que entiendas a qué me refiero. Fíjate en la naturalidad de la sonrisa de esta chica de la etnia hakaona de Angola, después de habernos conocido un poco mejor y de echarnos unas risas.

Mujer de la tribu hakaona
Momentos previos a la foto
Fotografía de retrato de una mujer de la tribu hakaona
Retrato resultante

2. Qué quieres contar con una fotografía retrato

Recuerda que esto es fotografía de viaje, y que tu objetivo aquí es retratar una cultura y a su gente, por lo que es muy importante tener en cuenta lo que incluyes o no en la foto. De modo que debes decidir si quieres hacer un retrato más clásico (85mm) o un retrato más contextualizado (35mm).

  • Retrato clásico: mostrar rasgos característicos de la cultura, como escarificaciones, tatuajes, peinado tradicional u otros elementos característicos de la cultura.
  • Retrato contextualizado: Mostrar a la persona en su entorno o realizando alguna actividad típica de su cultura, desde rituales a trabajos cotidianos.
Personalmente, acostumbro siempre a tomar ambos tipos de fotografía, ya que ambos pueden aportar mucho valor a la documentación de la cultura de las personas retratadas. Aquí te dejo algunos ejemplos para ilustrar ambos tipos de retrato. En la primera imagen puedes ver a una joven de la etnia Ngendelengo de Angola con la cara llena de carbón, el peinado tradicional y la decoración típica que se hacen en el cuello. Este pueblo vive principalmente de la venta de carbón, razón por la cual resulta interesante el detalle de su cara manchada. En la segunda imagen aparece una mujer cargando a su bebé con un portabebés tradicional hecho a mano y, además, también lleva estas cuerdas a modo de sujetador tan características de su cultura. Finalmente, en la tercera fotografía decidí incluir la casa de la mujer contextualizar el entorno en el que viven los miembros de la etnia Ngenedelengo. 
Fotografía de retrato de una mujer Ngendelengo con la cara llena de carbón
Joven Ngendelengo con la cara llena de carbón
mujer ngendelengo con su bebé
Mujer Ngendelengo con su bebé
Mujer Ngendelengo frente a su casa
Mujer Ngendelengo frente a su casa

3. Lleva la cámara lista para fotografía de retrato

¿A qué me refiero con esto? A que vayas con los parámetros de la cámara preparados antes de hacer la foto, sobre todo si todavía no tienes demasiada soltura con el modo manual. ¿Por qué? Porque cuando le ponemos la cámara a alguien delante de las narices, generalmente, se ponen algo nerviosos, y si encima tardamos demasiado en tomar la foto, te puedo asegurar que su expresión no será la misma. 

Aquí te dejo algunas entradas para que aprendas a usar el modo manual:

4. En fotografía de retrato la luz importa y mucho

Antes de pedir un retrato, piensa dónde tienes buena la luz para hacerlo. Generalmente, en fotografía de viaje vas a trabajar con luz natural, por lo que te recomiendo organizar tu día en base a las horas de luz. En este sentido, aprovecha para realizar retratos en las horas mágicas del día, la hora dorada y la hora azul. Si sabes un mínimo de iluminación, aprovéchalo para colocar a tus sujetos correctamente. Personalmente, me gusta mucho utilizar el esquema de iluminación Rembrandt cundo empieza a caer el sol. Esto me permite conseguir luz en ambos ojos, pero manteniendo algunas sombras para dar profundidad a la foto.

¿Pero solo podemos hacer fotos durante una hora al día que dura la hora dorada? Evidentemente que no. Si quieres hacer retratos a las 12 del medio día, puedes hacerlo perfectamente. ¿Sabes cómo? ¡A la sombra! Es tan trivial, que a veces se nos olvida que podemos hacerlo. Además, si colocas a tu sujeto justo debajo de una puerta, conseguirás esos retratos con el fondo negro tan impactantes. 

A continuación de dejo un ejemplo de cada. Para la mujer de etnia gambue utilicé el esquema Rembrandt jugando con la luz dorada, así se consigue ese triángulo de luz en el ojo contrario a la fuente. En cuanto a la segunda imagen, coloque a la mujer de la tribu larim bajo una puerta porque la luz del medio día era demasiado dura.

Retrato de una mujer de la tribu Gambue
Esquema de iluminación Rembrandt
Mujer larim con pendientes de nariz a oreja
Mujer larim en bajo el marco de una puerta

5. Elige un fondo que favorezca tu retrato.

Ya hemos hablado del retrato contextual y de la importancia de lo que mostramos en esas imágenes, pero cuando se trata de planos cercanos, aunque no lo parezca, elegir un buen fondo es muy importante. Dependiendo de cada situación deberemos elegir un fondo u otro, pero mi consejo es que simplifiques. Deja fuera de la foto todo lo que no aporte información útil. Para ello, una de las mejores técnicas es jugar con la profundidad de campo que te da la apertura del diafragma. El conocido efecto Bokeh o desenfoque del fondo nos permite aislar a nuestro sujeto, consiguiendo así que este tenga más relevancia ya que así estaremos aumentado su peso visual

También puedes fijarte en el entorno que te rodea, tal vez encuentres alguna puerta, venta o pared que tenga colores interesantes para servirte de fondo. Si consigues que ese color sea complementario a los colores que luce tu sujeto conseguirás una foto espectacular. Te dejo un par de fotos a modo de ejemplo, en la primera he desenfocado el fondo, mientras que en la segunda coloqué al señor de la tribu hamer delante de una pared azul que contrastaba genial con su ropa amarilla.

foto con muy poca profundidad de campo
Desenfoque del fondo para aislar al sujeto
Hombre hamer con abalorios
Utilización de un fondo azul que contrastaba con el amarillo de la ropa

6. No olvides la fuerza del blanco y negro

El fotógrafo canadiense Ted Grant dijo que “Cuando fotografías a una persona en color, fotografías su ropa, cuando lo haces en blanco y negro, fotografías su alma.». Y si bien es cierto que no estoy del todo de acuerdo con su afirmación, he de reconocer que en muchos casos el blanco y negro aporta una fuerza increíble a los retratos. Sobre todo, si en nuestra imagen hay un exceso de colores o aparecen elementos coloridos en el fondo que pueden distraer la atención del espectador. Y si no te lo crees, fíjate en estas dos fotos tomadas en Angola.

Fotografía de retrato en blanco y negro de una mujer Ngendelengo
Retrato en blanco y negro de una mujer Ngendelengo
Fotografía de retrato en blanco y negro de una mujer Kwepe
Retrato en blanco y negro de una mujer Kwepe

7. La edición

Con las dos imágenes anteriores, queda claro que una buena edición juega un papel muy importante si queremos conseguir retratos realmente potentes. Por norma general, en fotografía de viaje no me gusta editar en exceso las imágenes, más allá de tocar jugar un poco con los tonos y la saturación de los colores. Así que te aconsejo desarrollar un estilo propio que realce tus retratos. También puedes jugar con la claridad en el rostro para suavizar o dar más fuerza las arrugas.

A continuación te dejo a algunos fotógrafos cuya edición me encanta

Y hasta aquí mi guía de fotografía de retrato de viaje, si quieres aprender sobre técnicas compositivas, útiles en fotografía de retrato, puedes leer algunas de estas entradas: