Saltar al contenido
ley de la mirada

La ley de la mirada en fotografía

Una de las reglas más importantes en fotografía de retrato, y por tanto en fotografía de viaje, es la ley de la mirada. Lógicamente, esta regla de composición tiene que ver con la posición de ojos, que son el principal punto de interés en un retrato. Como ya te conté en la entrada sobre la regla de los tercios, lo ideal es colocar uno de los ojos en uno de los puntos de interés. Si no lo colocamos correctamente, nuestra fotografía quedará totalmente desequilibrada. Básicamente, lo que hace tan interesante a la ley de la mirada es que nos permite equilibrar el peso visual de nuestra imagen.

Qué dice la ley de la mirada

Como seres humanos que somos, cuando miramos una fotografía en la que aparece una persona, lo primero que hacemos es mirar al protagonista, lo segundo es mirar qué está mirando. Por lo tanto, podemos decir que se crea una línea que sale desde los ojos y sigue en la dirección de la mirada.

direccionalidad ley de la mirada
Aplicación de la ley de la mirada

En relación a esto, la ley de la mirada nos dice que cuando tomamos una fotografía de retrato, debemos dejar más espacio (o aire) en la dirección de la mirada. Sencilla ¿verdad? Pues algo tan básico como esto puede darle una fuerza brutal a tus retratos. Sino, fijaros en la diferencia entre estas dos fotos.

Ley de la mirada bien aplicada
Ley de la mirada bien aplicada
ley de la mirada mal aplicada
Ley de la mirada mal aplicada

Relación entre ley de la mirada, el peso visual y el equilibrio

Como comentaba más arriba, la ley de la mirada nos permite equilibrar el peso visual de la foto. Si os fijáis en la imagen de la chica, el peso visual de la mujer queda a la izquierda del eje vertical y, sin embargo, la imagen está bien equilibrada. Esto se debe a que la dirección de la mirada crea una línea de lectura implícita que añade peso visual a la imagen. 

Saber jugar con las líneas implícitas nos permite guiar la mirada del espectador a través de nuestra fotografía. Por lo que a partir de ahora, gracias a la ley de la mirada, podremos dirigir la mirada hacia un segundo elemento focal. Además, esta técnica nos permite crear un orden de lectura y una jerarquía visual que lleva nuestras imágenes al siguiente nivel. Por ejemplo, volviendo a nuestro colega de Sudán, si os fijáis en la imagen siguiente, lo primero que hacemos es mirarle a él y, después, seguir su mirada hacia la persona que queda de espaldas.

Mirada hacia otro punto de interés
Mirada hacia otro punto de interés

Ejemplos de la ley de la mirada

Para ir terminando, os dejo algunos ejemplos de aplicación de esta regla para que os vayáis familiarizando con el concepto. En el primer caso, dejamos aire a la izquierda siguiendo la norma. Sin embargo, en la segunda, hacemos lo mismo pero creando intriga, el espectador va a querer saber qué está mirando el niño. Por si os intriga es una lucha donga de la tribu surma de Etiopía. En los otros dos ejemplos, podéis ver a dos personas de la tribu mundari. En ambos casos creamos una línea implícita entre sus ojos y las manos.

Como toda regla se puede romper. Sin embargo, es una de las pocas reglas compositivas que mejor no romper si no sabes hacerlo. Saltarse esta norma puede servir para crear cierto desconcierto en el espectador, ya que su mirada va a salir directamente de la foto buscando lo que hay fuera. Personalmente, yo no suelo saltármela nunca.

niño surma en la donga
Mirada ligeramente a la izquierda hacia el fotógrafo
Niño surma mirando la donga
Niño surma mirando la donga
Mundari masajeando una vaca al amanecer
La mirada nos guía hacia las manos
Afilador Mundari
De nuevo la mirada nos guía a la acción

Conclusión

Como puedes ver, la ley de la mirada es super útil en fotografía de retrato, y te va a permitir dar mucha más fuerza a tus retratos. ¡Y no solo eso, sino que además es muy fácil utilizarla, basta con estar atento!

Si quieres leer más sobre líneas te dejo esta entrada Aprende a usar las líneas en fotografía.