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Porto Katsiki

Qué ver en Lefkada, el secreto mejor guardado de Grecia

Nuestra ruta por Grecia continúa. Tras dejar atrás la energía de Corfú y subirnos al ferry, la segunda parada de este viaje nos llevó directos a Lefkada, una isla que se mueve a un ritmo completamente diferente. Si la primera etapa nos sirvió para tomar contacto con el Jónico, Lefkada ha sido el gran descubrimiento del viaje: un territorio mucho más tranquilo, a salvo del turismo de masas y con unas playas y unos paisajes que no tienen absolutamente nada que envidiar a las islas más famosas del país.

Recorrimos la isla entera de norte a sur para no dejarnos nada en el tintero. En esta entrada te voy a explicar detalladamente qué ver en Lefkada para que puedas organizar tu ruta, pero también hablaremos de cuáles son los lugares más fotogénicos que me encontré en la isla, dónde nos alojamos y, por supuesto, te dejaré mis recomendaciones de los mejores restaurantes que probamos.

Tabla de contenidos

Cuántos días pasar en Lefkada

Para conocer este paraíso desconocido no hace falta que le dediques una semana entera, pero tampoco cometas el error de dejarlo como una excursión de paso de un solo día. Nosotros llegamos a Lefkada a media tarde tras coger el ferry desde Corfú hasta Igoumenitsa, donde alquilamos un coche para bajar directos hacia la isla. Por si te interesa, te dejo la guía de 4 días por Corfú!

Para organizar bien la ruta, pasamos concretamente 4 noches en la isla. Llegar esa primera tarde y quedarnos cuatro noches nos dio el margen perfecto para aprovechar al máximo 3 días enteros, un tiempo que consideramos idóneo y más que suficiente para recorrer la isla por completo de norte a sur tranquilamente y, también para disfrutar del hotel, antes de poner rumbo definitivo hacia Atenas.

Dónde alojarse en Lefkada

Lefkada es bastante más pequeña que Corfú, por lo que decidimos quedarnos en el mismo hotel las cuatro noches, y así no tener que estar cargando las mochilas de un sitio a otro. Además, en esta ocasión, no queríamos estar en un piso, nos apetecía estar realmente cómodos!

Por eso decidimos quedarnos las cuatro noches en el Hotel Crystal Waters, y fue una auténtica pasada. Nos alojamos en uno de sus apartamentos privados: un espacio enorme de 70 metros cuadrados que contaba con dos habitaciones, varios lavabos, salón, cocina y una terraza balcón con nuestra propia piscina privada. El complejo en sí es espectacular, con varias piscinas comunes, gimnasio y coctelería en la zona de la piscina. El lugar perfecto para desconectar de verdad al final de cada jornada.

Crystal Waters Lefkada
Piscina principal del Crystal Waters Lefkada

Qué ver en Lefkada, lugares imprescindibles y spots fotográficos

Lefkada da para mucho, pero después de un día entero enlazando coche, ferry y más coche, el cuerpo nos pedía calma. Como llegamos a media tarde, decidimos tomárnoslo con filosofía y dedicar las primeras horas a descansar y disfrutar del hotel antes de empezar a devorar la isla al día siguiente.

Cenar junto al mar en Nikiana

Para cenar esa primera noche, bajamos a Nikiana, el pueblo costero que teníamos al lado. Fuimos a un restaurante precioso, Pantazis Tavern, nos sentamos en una mesita pegada al mar, casi encima del agua, con unas vistas brutales de la playa en calma. Se cenaba genial y el ambiente nocturno junto al agua era idílico, el arranque perfecto para ir entrando en el ritmo pausado de la isla.

Pantazis Tavern Lefkada
Las vistas del restaurante Pantazis Tavern!

Amanecer fotográfico en Nikiana

Al día siguiente cogimos el amanecer en la costa de Nikiana. A esa hora, la luz limpia de la mañana tiñe el Mar Jónico de unos tonos espectaculares y la costa está completamente desierta.

Empezamos haciendo fotos en el encantador puentecito de Nikiana para luego movernos hacia la playita del pueblo. Aprovechamos esa luz tan suave y limpia para hacer algunas capturas del paisaje y, sobre todo, para hacer algún retrato con Dancing the Earth aprovechando que no había nadie. Es un momento idílico en el que, si os atrevéis con el agua mañanera, también podéis aprovechar para daros un baño en solitario.

Playa de Nikiana
Playa de Nikiana al amanecer
Dancing The Earth bailando en la playa de Nikiana
Dancing the Earth bailando en la playa de Nikiana

Mirador de Pefkoulia (Pefkoulia Viewpoint)

Tras desayunar y descansar un rato en el hotel, nos pusimos en marcha. La primera parada de la ruta fue el Mirador de Pefkoulia, situado al noroeste de la isla. Desde ahí arriba hay unas vistas espectaculares de la playa de Pefkoulia, pero lo que más nos sorprendió fue el azul turquesa del agua. Parecía una playa paradisíaca, con unos colores que no tienen nada que envidiarle a las playas caribeñas. Desde aquí también se ve el pueblo de Agios Nikitas, que era nuestro siguiente destino para ir a Mylos Beach.

Mirador de Pefkoulia
Vistas desde el mirador de Pefkoulia

Agios Nikitas

Al bajar del mirador, nos pusimos rumbo a Mylos Beach. Para llegar a esta playa no hay acceso en coche, así que obligatoriamente hay que aparcar en Agios Nikitas y tomar el sendero que sale desde allí.

Aprovechando que ya se acercaba la hora de comer, decidimos darnos una vuelta por el pueblo a ver qué había por la zona. Agios Nikitas resultó ser un pueblo precioso que nos encantó, con un rollito griego encantador. Nos gustó tanto que decidimos quedarnos a comer allí mismo. En concreto, comimos en la terracita con vistas al mar del restaurante Maistros. De hecho, el flechazo fue tal que terminamos volviendo a cenar ese mismo día y repetiríamos para comer otro día más adelante durante el viaje.

Agios Nikitas
Calle principal de Agios Nikitas

Mylos Beach

Para llegar a Mylos Beach tienes que coger un sendero de unos 20 minutitos cuya subida es bastante potente, pero créeme que vale muchísimo la pena. Las vistas desde arriba de la playa son impresionantes y, además, la cogimos absolutamente vacía, la teníamos prácticamente para nosotros solos!

Así que estuvimos allí haciendo algunas fotos, nos dimos un baño y descansamos un buen rato. La playa es absolutamente preciosa y los colores del agua son espectaculares. Cuando fuimos, había un oleaje bastante potente y el mar rompía de forma espectacular contra las rocas. Sin duda, para nosotros, la mejor playa de la isla. Aunque todavía no lo podíamos saber!

Mylos Beach Lefkada
Mylos Beach vista desde el camino que lleva a la playa

Kathisma beach

Después fuimos a Kathisma Beach para ver la puesta de sol. La mayoría de los blogs la ponían como la mejor playa de la isla, pero la verdad es que nos pareció decepcionante. Es una playa sin más con vistas al atardecer, pero que está totalmente reventada de bares y restaurantes, con cientos de tumbonas y, fotográficamente hablando, no vale nada.

Como playa puede estar bien si vas con tu camper, ya que es accesible en coche y puedes aparcar justo delante para ver la puesta de sol desde el vehículo. Pero sinceramente, si tu objetivo es hacer fotos, puedes elegir cualquier otra playa de la costa oeste, todas tienen las mismas vistas al mar para el atardecer y tienen muchísimo más encanto.

Supongo que si lo que buscas es un sitio con ambiente para tomarte una copa en la playa, pues igual es un lugar que está bien, ya que Mylos Beach, por ejemplo, es totalmente virgen y no tiene absolutamente nada de servicios.

Puesta de sol en Kathisma Beach
Puesta de sol en Kathisma Beach
Dancing the Earth bailando en la playa de Kathisma
Dancing the Earth bailando en la playa de Kathisma

Cena en Agios Nikitas

Después de la decepción de Kathisma, pusimos rumbo de vuelta al norte. Tal y como habíamos planeado tras el flechazo del mediodía, paramos de nuevo en Agios Nikitas para cenar. El ambiente del pueblo de noche, iluminado y con las terrazas llenas, terminó de confirmar lo mucho que nos había gustado el sitio. Cenamos de lujo en el restaurante Taverna Portoni, al que volvimos a comer más adelante. Y, ahora sí, pusimos rumbo al hotel para descansar y dar por cerrado un primer día brutal en la isla.

Lefkada (Lefkas Town)

A la mañana siguiente aprovechamos para tomárnoslo con calma: desayunar bien y trabajar un poco desde el hotel. Una vez listos, salimos con la idea de conocer Lefkada, la capital en el norte de la isla. Dimos un paseíto por el puerto, pero siendo sinceros, la ciudad no vale mucho la pena. No nos transmitió gran cosa, así que decidimos no perder más el tiempo allí, salimos de la capital y nos fuimos directamente hacia la playa.

Playa de Agios Ioannis

Pusimos rumbo al extremo norte de la isla para visitar la playa de Agios Ioannis. En el hotel nos habían recomendado ir a ver la puesta de sol allí, pero nuestro plan inicial era simplemente conocer la zona de día y realizar algunos planos de vídeo. De hecho, tras ver el lugar, confirmamos que fotográficamente no nos parecía el mejor punto para un atardecer; la puesta de sol será preciosa, sí, pero el entorno en sí no nos pareció fotogénico.

Geográficamente es un sitio muy peculiar, ya que se trata de una estrecha lengua de tierra rodeada de agua por ambos lados, lo que visualmente resulta espectacular. Sin embargo, el gran problema fue el clima: hacía un viento tan brutal que estar en la playa se volvía insoportable. En ese momento entendimos perfectamente por qué históricamente se construyeron allí los antiguos molinos de piedra que aún vigilan la costa. Y, como no podía ser de otra manera con semejante vendaval, el mar estaba plagado de kitesurfistas aprovechando la fuerza del aire.

Molino playa Agios Ioannis
Uno de los molinos de la playa de Agios Ioannis​
Manga de tierra de la playa de Agios Ioannis
Manga de tierra de la playa de Agios Ioannis

Porto Katsiki

ras dejar atrás el vendaval del norte, nos pusimos en marcha hacia el extremo sur de la isla. El trayecto nos llevó directos hacia uno de los platos fuertes del viaje y, sin duda, la playa más icónica y, posiblemente, fotografiada de toda Lefkada, Porto Katsiki.

Las expectativas estaban altas, pero la primera impresión al llegar corta la respiración. Visualmente es una auténtica brutalidad! Una gigantesca pared de roca caliza blanca que cae en vertical sobre la arena, bañada por un mar con un azul turquesa casi irreal. La escala del paisaje impresiona muchísimo.

Porto Katsiki
Playa de Porto Katsiki

Faro de Cabo Lefkata (Cape Lefkatas Lighthouse)

Después de Porto Katsiki, continuamos bajando hasta el extremo más meridional de la isla para dirigirnos al faro de Cabo Lefkata. El faro se encuentra ubicado en un saliente de piedra imponente, un cabo de acantilados blancos que caen a plomo sobre el mar y que geográficamente es precioso. Vale muchísimo la pena acercarse hasta aquí solo por ver el paisaje.

Lamentablemente, el vendaval que arrastrábamos desde el norte continuaba soplando con la misma fuerza, por lo que fue totalmente imposible volar el dron para tomar fotos aéreas. Sin embargo, no nos fuimos de vacío, unas curvas antes de llegar al faro, encontramos un saliente en la carretera que resultó ser un punto estratégico brutal. Desde allí se consigue una perspectiva perfecta de todo el cabo y se pueden hacer unas fotos espectaculares del lugar sin sufrir por el equipo.

Faro de Cabo Lefkatas
Faro de Cabo Lefkatas visto desde el saliente de la curva antes de llegar

Cena en Nidri

Tras visitar el faro, emprendimos el camino de regreso. La carretera de vuelta cruza hacia la costa este y regala unas vistas preciosas de todo el paisaje interior y el litoral; vale muchísimo la pena recorrerla en ese sentido, disfrutando de las curvas y del cambio de luz al final de la tarde.

Para cerrar el día, decidimos parar a cenar en Nidri. El restaurante en cuestión se llama Basilisco y tiene buen pescado y cocina tradicional. El pueblo tiene un paseo marítimo que está lleno de restaurantes y tabernas con mucho ambiente al borde del agua. Fue el sitio perfecto para recuperar fuerzas antes de hacer el último tramo de coche hasta el hotel.

Último día: Descanso y trabajo

El día que nos quedaba de viaje lo dedicamos íntegramente a descansar algo, trabajar un poco en el hotel y aprovechar para crear contenido para el propio alojamiento, ya que era lo que nos tocaba hacer allí.

Lo que nos quedó pendiente

Haber ido en mayo tuvo su parte buenísima con las playas vacías, pero la realidad es que a nivel logístico nos encontramos con bastantes limitaciones. Al no haber arrancado todavía la temporada de verano, la isla estaba a medio gas y nos topamos con bastantes cosas cerradas.

Si vas a organizar tu ruta, apunta estos lugares que nosotros nos quedamos con ganas de ver y que deberías incluir si los pillas abiertos:

Café Panorama

Teníamos muchas ganas de ir porque cuenta con una de las vistas más espectaculares de la isla para ver el atardecer, pero estaba cerrado por las fechas. Una pena, porque fotográficamente prometía mucho y puede ser un reel viral!

Kavalikefta, Avali y Egremni

Nos dejamos en el tintero varias de las playas más famosas de esta misma vertiente occidental. Las tres se encuentran en esta costa salvaje y, con más días de viaje, son paradas obligatorias para seguir explorando el litoral oeste de la isla. Una forma interesante de conocerlas es con esta excursión en crucero que sale desde Nidri

Eglouvi y Karia

Son dos pueblos del interior de la isla que nos faltaron por visitar. Eglouvi es conocido por ser el pueblo más alto de Lefkada y por sus paisajes tradicionales de piedra, mientras que Karia es famoso por su artesanía. Dos buenas opciones para desconectar del mar y ver la parte más rural y auténtica de la isla.

Las mejores fotos de Lefkada

Despedida de Lefkada y rumbo a Atenas

Con la producción para el hotel terminada, dimos por cerrado nuestro paso por la isla. No hubo tiempo para más. A la mañana siguiente salimos temprano en dirección a Atenas —te dejo por aquí la ruta de dos días por Atenas— para continuar con el viaje.

Lefkada nos ha parecido una isla preciosa y que todavía está muy poco explotada turísticamente, por lo que la conclusión está clara, hay que aprovechar a visitarla ahora, antes de que se masifique!

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