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Templo de Amón en Soleb al amanecer

Templo de Amón, Soleb

El templo de Amón de Soleb se encuentra a unos 150 Km al norte de la tercera catarata del Nilo y a unos 500 Km al sur de Asuán. El monumental edificio de roca arenisca fue construido en la antigua ciudad nubia de Soleb bajo el reinado del faraón Amenhotep III (aproximadamente 1390 a.C. – 1352 a.C.), uno de los reyes más poderosos de la decimoctava dinastía. El templo está dedicado al principal dios egipcio Amón y a Nebmaatre, señor de Nubia, la imagen divina del rey Amenhotep.

Amanecer Templo de Amon Soleb
Amanecer en el templo de Amón
Templo de Amón al anochecer.
Vista desde el interior del templo de Amón
Templo de Amón hora azul
Vista desde el exterior del templo de Amón
Cielo estrellado en el templo de Amón en Soleb.
Cielo estrellado en el templo de Amón en Soleb

Amenhotep III

Amenhotep III, también conocido como Amenofis III, fue el noveno faraón de la XVIII dinastía egipcia, que gobernó entre 1390 a.C. y 1352 a.C. aproximadamente. El faraón nació alrededor del año 1401 a.C., por lo que fue coronado cuando todavía era un niño al fallecer su padre, el faraón Thutmosis IV. Tan pronto como fue nombrado faraón, Amenhotep III adoptó el nombre de Nebmaartre, que significa «El señor de la verdad es Ra». Su reinado fue bastante próspero y estable, salvo por algunas pequeñas acciones militares en Nubia.

Una de estas acciones, llevada a cabo por su hijo Amenofis IV, más adelante conocido como Akhenaton, sirvió para aplacar una revuelta en el norte de Nubia. Para evitar futuras revueltas en la zona, Amenhotep III mandó construir la fortaleza de Khaemmaat y, también, un templo dedicado al dios Amón en la ciudad de Soleb.

Desde entonces, el templo de Amón ha sido considerado como una de las máximas expresiones de la presencia egipcia en Nubia, que estaba siendo poco a poco integrada en el reino egipcio. Durante la decimoctava dinastía, Soleb fue la ciudad desde la cual el virrey de Nubia, hijo del rey de Kush, gobernaba el pueblo de Kush, una de las dos regiones que componían el territorio nubio.

Ruinas templo de amón
Ruinas del templo de Amón

Templo de Amón, Soleb.

La construcción del monumento la llevó a cabo por el mismo arquitecto que erigió el famoso templo de Luxor, Amenhotep hijo de Hapu. El templo fue dedicado al dios Amón y a Nebmaartre, la imagen divina del propio faraón. En efecto, a Amenhotep III lo deificaron en vida, puesto que se identificaba con el dios Atón. También pueden observarse en los restos del templo jeroglíficos y escenas grabadas sobre el festival de Seth del faraón.

Jeroglíficos en un arquitrabe caído.
Jeroglíficos en un arquitrabe caído
Jeroglíficos en trozo de columna
Jeroglíficos en trozo de columna
Jeroglífico mostrando una abeja.
Abeja, símbolo de la realeza egipcia
jeroglíficos varios
Jeroglíficos del templo

El primer patio del templo estaba revestido con treinta columnas papiriformes que sostenían un ábaco. En concreto, estas piezas cuadradas, que coronaban los capiteles, servían como asiento para los arquitrabes. Finalmente, sobre estos arquitrabes se colocaban las losas que componían el techo. Hoy en día solo queda un arquitrabe en pie.

Último arquitrabe en pie del templo de Amón.
Último arquitrabe en pie

Nebmaatre en el templo de Amón.

En el segundo patio se han encontrado escenas en las que aparece representada la imagen deificada del faraón. En una de ellas puede al dios Amón ofreciendo incienso a Nebmaartre. Mientras que en otra, el joven dios aparece representado con los cuernos de carnero de Amón y coronado con la luna creciente y el disco lunar.

Amenhotep III frente al Dios Amón.
Amenhotep III frente al dios Amón
con el cuerno de carnero de Amón enroscándose alrededor de su oreja y coronado con una luna creciente y un disco lunar
Nebmartre con cuernos de carnero y disco lunar
Cabeza de estatua del dios Amón con cuernos de carnero
Cabeza de estatua del dios Amón con cuernos de carnero

Otros templos de Amón en Sudán

Además del templo de Amón de Soleb podemos encontrar otros dos importantes templos dedicados a este dios. El más importante se encuentra en Gebel Barkal, la montaña sagrada, y el mejor conservado se ubica en la antigua ciudad de Naqa.

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